martes, 30 de septiembre de 2008

relato de un testigo


-…solo veía como aquel hombre llevaba su mortal carga por el final del pasillo gritaba pero nadie me hacia caso corrí hasta un guardia pero el no me hacia caso solo me respondía que estaban trabajando en ello corría pero nadie me veía gritaba pero nadie me atendía veía lentamente como aquel hombre se iba perdiendo por el fondo del pasillo gritaba unos guardias me tomaron y me llevaron a una habitación hablaron conmigo diciéndome que me tranquilizara salí corriendo empujándolos y solo corrí mire dos veces hacia atrás y estaba aquel hombre agachado enchufando sus conexiones esquivaba la gente de mi paso choque con un hombre que me devolvió un hombrazo que me hizo caer gritaba pero nadie me atendía mire por segunda vez a tras pero ya no veía al hombre la gente en el camino me lo ocultaba volví la vista al frente y solo vi sombras y una luz una fuerte luz de fondo todo se volvió luz.

lunes, 9 de junio de 2008

Capital Federal


La luz roja parpadeaba, mire a ambos sentidos de la calle pero ni un alma se divisaba por la amplia avenida, cruce, y en medio de la calle note que todo el comercio estaba cerrado, seguí caminando, tapándome el cuello para librarlo de la helada brisa.

No sabia donde ir, ¿hacia donde caminar en una ciudad que uno no conoce?

Un avión comercial sobrevoló mientras yo miraba su abdomen cromado desde una esquina custodiada por dos policías, con la gorra bajo el brazo, fumando un marlboro y apoyados sobre la capota de su patrullero.

Me quedaron mirando, pero los deje atrás con largos pasos. La avenida dio una curva, desorientándome, me quede quieto tratando de buscar el sol, pero se ocultaba tras unas densas nubes. Redireccioné mis puntos cardinales, a través de dos avenidas, Córdoba y Callao, pero Córdoba era en la que estaba, y hacia la curva desorientadora.

Camine hacia donde creía que estaba el congreso pero solo encontraba calles de nombres extraños, de gente ilustrada desconocida y héroes ajenos.

Seguí por la angosta calle hasta que la arquitectura de los edificios cambio, se volvió mas lóbrego, o mas húmedo, cosa no fuera de lo común, donde la humedad alcanzaba los 90% como si nada, donde uno podía cuajar el aire y esperar que empezara una tormenta eléctrica. El concreto era oscuro y escaseaban los árboles,

Llegue a la calle Venezuela, a la siguiente estaba la calle México, pare para sacar una botella de agua mineral, sin gas, porque no existen las burbujeares de mi tierra, seguí la marcha y allí estaba , una esquina con un cartel chocado y letras entre borradas que decía, Chile, quede quieto mirándola, como un conejo frente a la luz de un vehículo que va a toda velocidad, lo mire, y releí varias veces, ¿hace cuanto q no pensaba directamente en lo que he dejado atrás? Siento que ha paso demasiado el tiempo desde que tome ese bus, y ahora, en una de las desembocaduras hacia el atlántico vuelvo a recordar esa tierra empinada, sus calles resquebrajadas, su contaminación.

Me sentí cómodo por unos segundos, luego volví a sentirme ajeno a esta ciudad, como solo un extranjero.

martes, 22 de enero de 2008

Las buenas películas son las que llegan al alma


Ese día nos juntamos para planificar el video, hacer el mapa y el desglose del tema, si, nos creíamos artistas, nos juntábamos en cafés a discutir sobre el video-clip.

Después de hacer todo lo técnico, pasamos a las ideas y formas del history-board.

De que colores, que tomas, escenas en plano picado, y otras tantas en contrapicado, las hojas del history quedaban llenas de rayas, flechas y acciones que ocurrirán.

Me gusta esta escena, la jeringa en plano detalle. Le dije a Cristian. Si, está buena, pero ¿como hacemos la de la inyección? Respondió. fácil po’, plano americano y listo. Dijo Rodrigo. Si, okay. Respondió.

Creamos todo ese hospital psiquiátrico de pasillos interminables en hojas de cuaderno cuadriculadas de materias que nunca anotamos.

En partes estaban las escenas del ascensor, en otras, desordenadamente, las corridas por los pasillos, en silla de ruedas, arrastrándose, corriendo con la cámara anclada a su cuerpo como en “requiem for a dream”, buena, pero de moda por la nueva juventud adolescente alternativa, que se dicen ser artistas, como nosotros nos creíamos, que ven cine arte pero simplemente ven lo que sale en el cine y el cable. Dejando como su máximo esplendor del cine arte a “Amelie”. Pero sin duda, ese efecto, les gustara, será de su única película sobre drogas que aman y que han visto. ¿Única? , me dice Cristian, ¡perdón! Y Trainspotting, le dijo, y nos reímos los tres por un rato.

Trabajamos, hasta que se nos acabo el café, y el trozo de torta. Guardamos nuestras hojas, yo me lleve el History-Board, Cristian el mapa de la canción, y Rodrigo los apuntes y notas sobre iluminación y cámara, aunque eso debería ir con el history, pero lo hicimos así para que fuera participación de los tres.

Caminamos por el forestal, nos compramos unas latas de cerveza, las tomamos ilegalmente por la vía publica hasta botarlas en un basurero publico, lleno de latas ilegalmente tomadas. Conversamos sobre el video clip, sobre que seriamos geniales, que mandaríamos el video a VIA-X y estupideces.

Caminamos por merced, luego tomamos Lastarria, hasta Alameda, pasando por el biógrafo, éramos tan “artistas”.

Después de caminar decidimos entrar al “Cantábrico”, compramos completos, cervezas y cigarrillos. Recuerdo que daban un partido, y que teníamos que tener una cuenta de consumo sobre las 15 lucas para sentarnos en las mesas, así que nos quedamos en la barra, tomando y comiendo esos completos dadivosos.

Al terminar salimos a fumarnos nuestros Lucky Strike’s, caminamos por Alameda, hablando de películas, criticando los premios Oscar, y hablando de cine francés. Hasta que llegamos al cine arte alameda.

Entramos, había una charla de una película, de un director sordomudo. Nos sentamos de los últimos, Augusto Góngora dirigía la charla, una traductora ayudaba al director a comunicarse con Góngora. Ellos hablaban y hablaban mientras nosotros nos reíamos con facilidad por el alcohol ingestado, el publico nos miraba feo, hasta que Góngora dijo, “hay muchas películas, pero las buenas películas, son las que llegan al alma…”,

Solo recuerdo eso, y Rodrigo mando una risotada, mire a Cristian y nos reímos, nos levantamos y fuimos hacia la puerta. Mire a Rodrigo y le dije, entonces la Guerra de las Galaxias esta en mi alma, nos reímos y Rodrigo respondió, y yo la porno que vi anoche.

Y abandonamos el cine arte alameda riéndonos hasta de nosotros mismos.



Dedicado a mi buen amigo Guillermo Acuña.

lunes, 7 de enero de 2008


- te has dado cuenta…
- ¿de que?
- de que ya no tengo espinillas en la cara?
- ja, pero demás que tienes en la espalda.
- pero no tengo en la cara, eso es lo importante
- okey
- ¿a done vamos al final?
- podríamos ir a un bar.
- que rudo tú
- si pos, yo no hablo de espinillas…
- hueon maraco, vale
- ja. Oye…
- ¿Qué?
- vamos debajo de la torre a conversar, como antes?
- dale
- oye…
- ¿qué?
- y ¿que onda con esa tipa?
- ¿con que tipa?
- no se como se llama, con la que te vi en el metro.
-si, ella, la Antonia
- okay, que onda con ella?
- nada, era una amiga de ase años…
- y? igual es guapa
- si, lo es y andaba detrás mio.
- ja, hueon ególatra…
- pero si es verdad pos, yo tambien andaba detrás de ella…
- pero era de esas hueas que ni uno de los dos se declara?
- si
- me cargan esas situaciones.
- si, es lo peor.
- pero y que hueon? Tú igual andabas con otras minas en ese tiempo…
- si pos, me da rabia esa huea, puedo estar un año solo y no tengo ni una posibilidad, tengo una, y aparecen miles.
- ¡miles! Jajaja, hueon sobrao
- ja, si riete nomas, si igual sabes que anduve con varias, y tire con muchas en carretes
- si si.
- pero con ella, era algo especial, por eso nunca me atreví…
- si claro…
- … de verdad, sentía algo raro por ella…
- y porque no hiciste algo ese día en el metro, tú sabi que yo hubiese comprendido que te hubieses ido o por lo menos quedarte un rato mas hablando con ella, si ya nos habíamos saludado de lejos…
- pero que lata, que tu me hayas estado viendo desde arriba de las escaleras…
- entonces ya no la quieres…
- si la quiero pero…
- …pero que?
- …nada…
- ves hueon, perdiste a una mina bacán por pendejo.
- crees que la perdi?
- solo tenias que ver su cara cuando te fuiste, ¡o perdón! Verdad que le diste la espalda.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Welcome to Hell




Todas las tardes él se ponía a ver fotos por google, veía fotos de deportes, autos, accidentes, modelos, buscaba sobre conflictos internacionales, amaba esas imágenes en que sale un alguien o un algo, disparando o explotando.
Puso de fondo de pantalla una imagen de un acorazado de la segunda guerra mundial, en el instante en que todos sus cañones disparaban, la foto, era hermosa, tomada desde arriba, se veía el imponente buque, con una nube de fuego saliendo de sus cañones, con el fondo azul de un mar profundo, posiblemente el atlántico, la gracia de esa toma aérea, es q se ve como la fuerza del disparo hace ondular el agua, sin duda, esa imagen era el tesoro de ese fotógrafo y de ese foro de guerra de donde la obtuvo.
Amaba los barcos, los aviones y los tanques, y envidiaba esos acorazados extintos japoneses, solo se conformaba con ver las 3 fragatas de exhibición que pone la armada frente a Valpo. Atesora el recuerdo de una vez apoyado en la reja de un mirador un marino se le acerco, conversaron y él le contó historias de marinos, de las que repiten en cada puerto, de que realmente esas tres fragatas son solo una pantalla, y de que la estrategia de la marina es una estrategia de marina tercermundista sudaca a la chilena.
Tomo fotos hacia el mar, esperando, quizás, de que aparezca nuevamente ese portaviones gringo que vino hace un tiempo, del cual posee todas las fotos que salieron en los diarios.
Su padre vive en Valparaíso, al que va a ver todos los fin de semana, aunque realmente es una vez al mes, porque es cansador viajar tanto, y mas con el culebreo del bus por cerros que te hacen añicos los oídos por las diferencias de presión.
Él vive en santiago, con su madre y su padrastro, el padrastro siempre le compra aviones a escala para armar, él es paco en retiro, siempre le cuenta historias de sus días de uniformado en la época de su general. Siempre le cuenta la vez que se salvo de una pseudo emboscada que le hicieron a su micro cuando pasaban por la Legua, la dieron vuelta, quedo herido y lo agarro un tipo y lo llevo para su casa, mientras que a sus compañeros los lincharon. De esas narraciones surgió el amor por buscar fotos de guerra, y las sigue buscando por Internet, busca pornografía, hasta ha encontrado pornografía de guerra, que obviamente es todo un montaje porno. siempre recuerda a la protagonista de ese film, una guerrillera chechenia que se acostaba con dos soldados rusos, para matarlos después. Era igual a una chica rusa en el estante de armas rusas en la FIDAE. Con la cual, le pidió sacase fotos.
Pasa horas y horas metido en Internet mientras sus notas bajan, y su psicólogo le dice que es por culpa de la separación de sus padres. Él sabe que eso influye un poco, pero lo que lo tiene así, es su bipolaridad, vivir un trozo de su vida como el no es, compartir con su padre que lloraba la muerte del general y compartir con su padre que alababa lo que hizo el nieto de Prat.
Él sabia que su vida era como un espejo vertical sobre un dibujo, como los que vendían en ahumada para dibujar, dos cosas opuestas, contrarias, él poseía dos vidas, una en la que lo tildaban de nazi y milico, y otra en la que él se sentía bien, quizás triunfador. Una en donde su padre lo disciplinaba con soberbia militar y otra donde su verdadero padre lo apoyaba en todo y lo comprendía en esas cortas horas de visitas.
El ha visto imágenes de muchos conflictos, sobre todo del de las Malvinas, que es el mas cercano conflicto bélico contemporáneo que ha habido y de buen calibre. O por lo menos, bien documentado, claro, es un país del primer mundo, documenta todo lo que hace y más si es por seguir con su afán de soberanía mundial y a la vez de agente humanizador y civilizador victoriano que tiene impregnado como falsa modestia.
El tiene fotos y videos de argentinos subiéndose a los boeing, de los anfibios llegando a la ocupación de las Malvinas, tiene fotos del portaviones ingles invencible, siendo vencido por los aviones argentinos. También tiene una foto del Belgrano dejando el puerto, al que nunca volvió, y las de su destrucción. Él siempre se imagina valpo en estado de guerra, con marinos en los puertos y cargando tropas para ir a la guerra, como en las Malvinas, pero sabe que en un país como en el que vive, nunca vera eso. Se achaca, y encuentra entupidos sus deseos bélicos, se encuentra entupido el mismo. Sus compañeros de curso lo molestan. Viendo imágenes por Internet, le impresionaron algunas, pero una, lo destrozo, era una foto simple, quizás típica, un padre llevando a su hijo en los brazos, pero en la pared del fondo decía: “Welcome To Hell”.
El se imagino siendo un soldado que va en un Hambie y ve eso y lo lee, él ve como se desmoralizan los hombres que pasan por allí, él ve la barbarie que hacen los militares y los para-militares, todas las fotos de guerra, accidentes, explosiones, descuartizamientos, todas se le vienen de una, todas esas imágenes ahora pasan por frente a esa muralla rayada por un guerrillero, cierra esa foto, cierra las ventanas de Windows, abre una porno, pero la cierra, se ha dado cuenta que todas esas foto, son él mismo, y que ha transformado su propia vida en ese infierno.

martes, 30 de octubre de 2007


El viento sopla moviendo las ramas con los nuevos brotes de los árboles, que a pesar que los he visto durante 6 años, aun no se que de que especie son.
La sombra se proyecta sobre los grisáceos muros, el profesor dictaba su clase como de costumbre, las sombras de la nubosidad parcial, dicha en el noticiario, hace que la luz sea intermitente, se nota que la brisa es fuerte, las nubes se corren rápido.
No atiendo la clase. Me gusta ver como se mueven las nubes, recuerdo cuando iba en la básica, en un colegio en medio de la nada, en pleno campo, con barro en los inviernos, y hermosos días, con sol o nublados, con verde siempre los días son hermosos.
Recordé como corría por esos pastizales interminables, con esas nubes que imaginaba enormes naves espaciales o que formaban figuras como de planillas de psicólogo.
Creo que esa fue l primera vez que me enamore, de una niña de un curso superior. Era un amor de niño, idiota y sin sentido, aunque eso no cambia por los años.
Me sentí relajado, mientras oí caer la voz del profesor a mi lado derecho, creo que notó que miraba por la ventana. Lo mire a los ojos, y siguió su clase.
Los árboles siguen moviéndose, se contornean con el viento, cierro los ojos, me parece oír las hojas de los árboles, me imagino corriendo, o simplemente tirado en el pasto.
El sonido se va, la mancha de la luz en mis parpados de va moviendo, de un morado a un rojo, la mancha se desfigura, figuras extrañas, sombras y destellos veo en mi parpado. Llega el sueño, el sonido de las ramas es fuerte, camino por las calles de Valdivia, sus calles de piedra, el río quieto, su cielo semi-nublado…
-señor Luengo, pase a la pizarra a explicar…

viernes, 19 de octubre de 2007

Olvido


El sol cae, picando la piel, recuerdo que tengo que hacer una llamada telefónica, el semáforo torna a rojo, miro el reloj, ya son las tres, pasa un Citroen Picasso, lo quedo mirando, oh, amo ese modelo, da verde, doy un paso al asfalto, una muchacha de traje de lunares con gafas de sol cruza en contra mi dirección, es guapa, la observo con la misma mirada con que quede viendo al Citroen. Un tipo me pega un hombrazo, pierdo de vista a la muchacha del vestido. Llego a la esquina, un taxi frena en seco, lo miro con desprecio, el semáforo da roja y comienza el rugido de motores partiendo con la verde libertad.
Los perros esperan, una moto ruge por la calle y su sonido se pierde por el horizonte pavimentado. Esquivo un charco, luego una caca de perro, apuro el tranco, miro el reloj, son las 3:03, sale un olor a pan, a rico pan amasado, me dan ganas de comprarme uno en la panadería, uno de esos amasados, calientitos, recién salidos del horno, crujientes, se me hace agua la boca, pero no, tengo que llegar a casa, hacer la llamada, tomar el dinero y salir nuevamente.
Salto un hoyo de la calle, doblo por el pasaje, meto la mano en el bolsillo para tomar las llaves, las saco, las hago sonar como todos los días, paro frente a mi puerta e introduzco apresuradamente la llave en la seca cerradura, entro. Tiro mi bolso sobre el sillón, luego mi chaqueta, tomo el teléfono, saco su numero y la llamo, -hola, nos juntamos a las 4 verdad? Ok, nos vemos.
Me cambio la polera, tomo el dinero para comprarle un helado, y para realizar sobre todo eso pensado durante la mañana, saco las llaves, saco otra chaqueta, me pongo el bolso, miro el reloj, son las 3:30, diablos! Debí haberle dicho que mas tarde, pero ya no puedo, cierro la puerta, corro al paradero, si tengo suerte en 30 minutos mas llegare, quizás con un atraso de 5 minutos, se acerca la micro, me toco los bolsillos, tengo el pen drive, el celular sin plata, la plata para el helado, las llaves, la micro se detiene, subo,
¡no tengo el pase!